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INTERVENCIÓN DE LA
DIPUTADA MARINA ARVIZU RIVAS, COORDINADORA DEL GRUPO PARLAMENTARIO DE
ALTERNATIVA, RESPECTO A LA EFEMÉRIDE SUFRAGIO DE LA MUJER 2007.
México, D. F., a 17 de octubre de 2007
He pensado que cada vez
que celebramos un año más del aniversario del sufragio femenino en
México las mujeres reflexionamos una y otra vez de lo que eso nos ha
costado. De las luchas que hemos dado a través de la historia, de lo
que hemos invertido generaciones de mujeres demócratas para llegar
hasta el día de hoy.
Hace 54 años, apenas
que las mujeres en México tenemos derecho a votar y ser votadas, aunque
esto de ser votadas esta en duda, no es cierto, después de tantos años
las mujeres mexicanas todavía no tenemos garantizado nuestro derecho
a la elegibilidad, es decir el asunto de ser votadas en igualdad de
condiciones que los varones esta muy lejos de ser una realidad cotidiana.
Quienes estamos aquí
hoy, empoderadas, entre comillas, somos mujeres muestra y solo cada
una de nosotras en nuestro intimo pensar y sentir y vivir sabe lo que
estar aquí, en esta legislatura ha significado en términos de costo
en otros ámbitos de nuestra vida. Costos que los varones no tienen
que pagar.
Hoy quiero hablarles
a mis compañeras diputadas, a estas mujeres que como yo, están convencidas
de que construir una nación donde
mujeres y hombres puedan
transitar del mundo privado al mundo publico y del publico al privado,
lo único que debiera requerirse es la voluntad de cada persona de querer
hacerlo, y que este transito es la condición sine qua non para acabar
con la desigualdad y la pobreza en la que la discriminación de género
ha colocado a las mujeres de este país en un estado casi de indefensión.
Les hablo a mis compañeras
diputadas, as que saben que compartir con las mujeres la riqueza y el
poder, si el poder, será la garantía del mejoramiento de vida de las
generaciones actuales y futuras.
Las que están convencidas
de que las mujeres nos hemos convertido en nuevos sujetos políticos,
multifacéticos, maravillosos, que tenemos una visión del mundo ilustrada,
y un proyecto de nación cuyo eje fundamental son las relaciones humanas
igualitarias.
Porque en efecto no somos
ni más buenas, ni más pacíficas, ni más honradas, estas características
como otras son dadas por la condición humana no por la de género,
porque esta última es una construcción cultural, un invento del patriarcado
para decirnos a las mujeres qué debemos hacer, cómo debemos sentir
y cómo debemos construir las definiciones de nuestro propio ser.
En el terreno político
hemos avanzado, aunque a veces parece que la democracia representativa
nos es precisamente nuestra mejor aliada, hemos logrado conquistas impensables
no graciosas concesiones, sin embargo nos falta mucho para lograr que
la igualdad entre los géneros, nos falta mucho para lograr que nuestra
diferencia no se traduzca como hasta hoy en desigualdad social, nos
falta mucho para lograr que las mujeres nos sigan siendo victimas en
todos los ámbitos de la vida por su condición de género.
Sin embargo nuestra responsabilidad
como diputadas es contribuir de manera concreta desde nuestra trinchera
a cerrar esa brecha en la búsqueda de nuestro objetivo.
Dicen que las oportunidades
sólo se presentan una vez, diputadas de esta legislatura, la coyuntura
política nos coloca una oportunidad para contribuir desde este espacio
al mejoramiento de las condiciones de las mexicanas.
Les propongo empujar
juntas dos asuntos muy puntuales pero trascendentales los cuales abonaran
a las buenas cuentas que deberemos entregar a las mujeres a las que
representamos.
Primero. Hagamos de este
PEF que estamos por aprobar un presupuesto que incluya la perspectiva
de género de manera transversal, ya Hacienda escucho nuestras demandas
agarrémosle la palabra, apoyemos a las mujeres mexicanas con acciones
afirmativas que se traduzcan en mejoramiento de sus condiciones de vida.
Recuerden que amor que no se refleja en el presupuesto no es amor.
No sólo pidiendo más
recursos para los programas que ya existen, hagamos una revisión concienzuda,
y hagamos propuestas de vanguardia.
La segunda cosa que quiero
proponerles. Como ustedes saben la perspectiva de género está ausente
en la Reforma del Estado, habrá quienes aquí me digan que no es cierto,
que existen propuestas en las mesas de trabajo de los distintos temas
que reflejan los asuntos de género, si es cierto, pero todas son demandas
de la ciudadanía, de lo cual no nos hemos hecho cargo de manera seria.
Empecemos con la Reforma
Electoral, planteemos nuestras propuestas, la paridad es una de muchas
que podemos poner en la mesa de la discusión, además recuerden que
tenemos el compromiso de los coordinadores de los grupos parlamentarios
hecho en este pleno cuando votamos las reformas constitucionales, así
que nuevamente tomémosle la palabra y hagámosles cumplir su compromiso
con las mujeres de México.
Compañeras trabajemos
en las coincidencias y dejemos de lado las diferencias.
Votar una reforma electoral
que refleje las necesidades, las aspiraciones y las exigencias de las
mujeres, será una buena forma de celebrar el 54 aniversario del sufragio
femenino en México.
Y reconozcamos que las
mujeres al igual que los hombres buscamos el poder, para transformar
la vida, nuestra vida y cuando digo nuestra vida por supuesto que en
el imaginario femenino también esta ellos, los hombres.
Muchas gracias
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