ALTERNATIVA es un partido nuevo, que compitió por primera vez en la elecciones federales de 2006.
En la elección presidencial, nuestra candidata, Patricia Mercado, obtuvo una votación del 2.7%, lo que equivale a 1'128,850 votos.
Más de un millón de ciudadan@s libres en este país decidieron cambiar a una política humana, de hombres y mujeres comprometidos con las causas sociales; en contra de la campaña de miedo que la política tradicional utilizó como medio fecundo para ganar adeptos, desprestigiando la democracia al llamar al «voto útil».
ALTERNATIVA logró vencer el medio enrarecido en que se desenvolvió la política nacional, obteniendo su registro como triunfo de una legítima exigencia social de que en México exista un partido de izquierda moderna y progresista.
Aunque ALTERNATIVA es un partido nuevo, proviene de una corriente de organizaciones ciudadanas comprometidas con la defensa de los derechos humanos; organizaciones que durante décadas han buscado un espacio dentro de la política para convertir en políticas públicas las exigencias ciudadanas, en proyectos como Democracia Social y México Posible que, aunque no obtuvieron el registro como partidos políticos, lograron introducir al debate público temas como la equidad de género, la violencia intrafamiliar e, inclusive, causas de la izquierda moderna pocas veces tocadas en México, como la despenalización del aborto, de la marihuana o las uniones entre personas del mismo sexo.
ALTERNATIVA es un partido nuevo, mas no uno pequeño, tiene la gran fuerza de ser un partido ciudadano.
Los socialdemócratas surgen a principios del siglo XX en el seno del marxismo; creían que la transición hacia una sociedad más justa podría lograrse de forma paulatina en una democracia representativa y no con revoluciones y caudillos protagonistas que acumulaban el monopolio del poder, ya que dependían de la realización y profundización del cambio, de la motivación de dichos protagonistas y no del deseo de la sociedad en su conjunto.
Hoy en día tenemos múltiples ejemplos de las revoluciones de corte comunista realizadas en el siglo pasado, todas con la formación de líderes con poderes absolutos quienes —dependiendo del caso— realizaron reformas de manera arbitraria; las cuales—para mantenerse— han tenido que someter más a la población civil.

Peor aún, algunos no realizaron las reformas que justificaban sus movimientos sociales y sólo cambiaron
de élite dominante; lo que en nada sirvió a sus pueblos.
Dentro de la izquierda, la socialdemocracia representa una opción frente al socialismo, comunismo y anarquismo de otras corrientes, ya que no comparte los métodos e imposiciones que dichas ideologías manejan para llegar a sus fines; ésta cree que es tan importante el fin como los medios e incorpora el absoluto respeto a los derechos humanos. Además, está consciente de que la única forma de organizar una economía en la actualidad es por la vía del libre mercado y la globalización.
Los ejemplos de gobiernos socialdemócratas en el mundo son diversos: en Alemania, España, Reino Unido, Italia y Chile; los cuales han sabido integrarse a en una economía de libre mercado, generar riqueza y distribuirla en la población, disminuyendo los índices de pobreza y democratizando el acceso a oportunidades, medios y productos culturales.
En México, el partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (partido político nacional) surge de organizaciones civiles que durante décadas han defendido los derechos humanos, políticos y sociales, la equidad de género, la diversidad sexual, el acceso a la cultura, así como el derecho a existir de las minorías.
Este partido es muestra de largas luchas sociales, de mexicanos incansables que son fieles a sus convicciones, que buscan la igualdad por vías democráticas, sin perder la paz o libertad, siempre en cumplimiento del estado de derecho.
Frente al PAN que se dice defensor de la globalización y el libre mercado y, por otro lado, promueve la práctica monopólica; haciendo evidente que lo único que defiende es el interés de las élites económicas a las que representa; o el PRD que promueve políticas que nos alejan de los beneficios de la globalización o que, justificando sus acciones con causas e ideales, afecta los derechos de mayorías.
Frente a todos los partidos tradicionales — que dividen y enfrentan a la sociedad con visones radicales de buenos y malos—, esta ALTERNATIVA que entiende que los derechos de unos no deben de excluir a otros, que promueve el estado laico, que sabe que la única forma de obtener los beneficios de la globalización es acabando con los monopolios privados y democratizando el acceso a oportunidades y no sólo en el ámbito económico, pues ALTERNATIVA sabe que la democracia no sólo se refleja en la elección de los gobernantes o en la economía, sino en los medios de comunicación, productos culturales, científicos y en todos losámbitos de la sociedad.
ALTERNATIVA no es un partido de políticos tradicionales, que han sabido hacer de todo menos política; es un partido de la sociedad civil, de cara a la sociedad; un partido de jóvenes, mujeres y ciudadan@s que no han encontrado en los partidos del siglo pasado los medios para participar en la política; quienes, en este nuevo proyecto, encuentran el lugar idóneo para expresar sus necesidades y proponer las soluciones necesarias.
Con la firme convicción y congruencia:
ALTERNATIVA es diferente... o no es.